El presidente Barack Obama ha cambiado su política con la misma destreza con la que, desde hace un año, ha venido enfrentando los peores momentos de la crisis financiera sub prime. Dos 'situaciones' agilizaron el cambio: la derrota demócrata para el escaño de Ted Kennedy - que le quitó la mayoría de 60 sobre 100 para asegurar sus iniciativas de Ley frente a los republicanos - y un dato económico reciente que muestra un crecimiento de la economía. El presidente Obama se ha liberado así del peso de la crisis. Su mayor desafío doméstico es ahora reducir el desempleo gigante que generó la crisis.
Al congelar el gasto fiscal por tres años - es decir - para el tiempo que le queda de su mandato - si es que no decide a ir a reelección - se ha auto-impuesto una disciplina fiscal que probablemente recupere a su favor electorado independiente y de clase media. El gran gasto de defensa supera de lejos a los demás. Así y todo, el presidente Obama preparó un presupuesto (para el ejercicio 2011 - que se inicia en octubre de este año) que contempla recursos para el empleo y para la educación. La reducción del gasto también afectará a la ayuda a América Latina - más de la mitad de la cual se distribuye entre el Plan Colombia y la Iniciativa Mérida – que observarán una reducción superior al 10%.
Un Obama austero se proyecta para los próximos años, adelantando probablemente el estilo que marcará la recuperación económica de tan grande crisis.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados